Es verdad, ha pasado ya bastante tiempo, y han sucedido determinadas cosas que te tuvieron que haber hecho cambiar de idea. Pero has sido tan cabezota, como de costumbre, y has seguido insistiendo o mejor dicho manteniendote libre, como un taxi con luz verde por si acaso nada estuviese perdido. Y no ha ido mal, el taxista se ha ganado su sueldo durante cierto tiempo, pero hay veces que cuando trabajamos cegados, luego vemos que el dinero que estamos recibiendo es "dinero negro". A donde quiero llegar, es que por mucho que luches por o contra algo, el destino ya puso las cartas en la mesa. Y cuando insistes en algo que no tiene sentido, ves la peor parte de las personas y ahi es cuando tocan tu vena orgullosa y te dices: ¿Por qué tengo yo que estar aguantando las estupideces de los demás?

No hay comentarios:
Publicar un comentario