19 diciembre, 2012

A tiempo de dar media vuelta.

Me lleno de valor para declararte que tiro la toalla por completo. Me rindo. Has convertido tu prepotencia, ignorancia, egoismo y narcisismo en un problema de indole personal mio. Realmente, eres un tio muy sabio. Conseguiste pasarme a tu nivel indigno lleno de pobreza emocional y sentimental, arrancándome todo lo valioso de mi vida. La paciencia que iba creando para poder sobrevivir, mi astucia para los rompecabezas del dia a dia, la confianza con mi familia elegida y mi autoestima tan trabajada, todo esto lo has hecho nulo. Pero sobre todo mi sonrisa natural y mirada limpia, las has ensuciado. Casi me destruyes. Me mantuve a las expectativas, observando cada movimiento, y mientras tanto ilusionándome un poco. Ya está. Contigo no puede haber mas que palabras, dentro de un dialogo entre conocidos. A pesar de tu victimismo, y de decir que has cambiado, no te creo. Ciertamente, lo que no me creo es tu amor. A estas alturas no sabes que significa eso. Es tan simple como hacerme querer ser mejor persona, dar lo mejor de mi. Pero despues de todo lo dicho, me he convertido en una persona ruin. No me mereces, ni yo merezco tener a alguien como tu. Sencillamente no me haces feliz, y bueno, ese es el fin del amor, la felicidad.

1 comentario:

Arien Plutonidades dijo...

Hola guapa!
No soy una persona de rendirme pero en este caso creo que hiciste bien, lo primeroo es cuidarse a uno mismo y no dejar que nadie nos haga daño, cuando eso pasa tenemos que dejar el amor en un segundo plano
Un besazo